Casa Bonita tropical Lodge. Barahona, República Dominicana

En el sur de República Dominicana a 17km de Barahona por la carretera de la costa, encontramos un singular eco-lodge tropical. Se trata del hotel Casa Bonitaun lugar muy especial entre las aguas turquesas del Mar Caribe y sus densas montañas plagadas de ríos.

Así, emplazado dentro de la selva tropical y con unas vistas al mar que cortan la respiración, se enclava uno de esos hoteles de trato cercano y acogedor, compuesto por singulares habitaciones de techos de palma y una gran estructura central frente a la piscina, abierta a las brisas del mar, donde transcurre la vida del hotel.

El spa es excepcional. A él se accede por un senderito que se adentra en el bosque tropical, por lo que se encuentra separado del hotel. Para llegar hay que atravesar su húmedo caminito bajo el canto de la Chicharra y del Gunlianchivio, algunos de los pájaros tropicales que frecuentan la zona. Otro matiz que lo hace genuino es que, a diferencia de todos los spas del mundo donde se escucha música relax basada en ruidos de naturaleza, mar y sonidos del agua, aquí la música proviene del mismo entorno pues el altar de madera donde recibes el masaje se alza sobre el río que bordea el hotel y el sonido de su caudal junto con los ruidos de las aves tropicales y otros animales te envuelven en una atmósfera mágica convirtiendo a este lugar de culto a nuestro cuerpo y piel en un enclave mágico. También se puede practicar yoga sobre otra de las estructuras de madera con techo de palma o incluso recibir un masaje dentro del río; experiencia sobreacojedora.

Rosmina y Argentina nos hicieron el masaje del año mientras nuestros dos hijos hicieron canopy en los árboles del hotel y Serena aguardó en el jardín cuidada por una arrolladora empleada y bajo la supervisión de una madre con su hija de Boston, huéspedes del hotel, que habían sabido de Casa Bonita por un artículo del New York Times. Regresamos del masaje flotando y nuestros hijos estaban felices con las actividades que habían hecho, y Serena, con sus ganas locas de explicarme todas sus experiencias, corrió hacia nosotros sujetando el jugo de chinola que le habían preparado.

La atención hacia los huéspedes en Casa Bonita es amable, atenta y personalizada. Ello me provocó colocarme dentro de esos boutique-hotel pequeñitos que me gustan por hacerte sentir cómoda y arropada. Y sus alrededores te permiten fundirte con la verdadera esencia de esta isla del caribe.

Casa Bonita está emplazado entre los tres parques nacionales de la zona: el Lago Enriquillo con sus cocodrilos, la Laguna Oviedo con sus flamingos rosas y Bahía de las Águilas, escapada por excelencia! (una experiencia sencillamente fabulosa…).

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– tengerenge

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