Soneva Jani y su infinita laguna azul

Wowwwwwww!!!! este interminable color turquesa según nos acercamos a Soneva Jani nos deja asombrados. Estamos impresionados, jamás hemos visto nada igual.

La laguna azul de Medhufaru y sus aguas cristalinas son tan infinitas que cuesta adaptar la mirada durante algunos minutos, intentando reconocer el horizonte desde el barco que nos acerca a esta espectacular estructura con la forma de una enorme manta raya. Estamos sobrecogidos por la arquitectura de este lugar.

Soneva Jani está construido sobre una laguna y la llegada parece un espejismo.

Nos dan la bienvenida tan calurosamente como es habitual en Soneva. No nos faltan atenciones, envueltos por sonrisas y personas amables que nos han venido a recibir. Saboreamos la llegada, y mientras somos acompañados por las pasarelas hasta nuestra habitación nos explican todo lo que se puede hacer en esta maravillosa isla, las particularidades que la convierten en un hotel sostenible, los materiales empleados en la construcción y su ideología sobre el lujo inteligente.

… los techos están hechos de madera importada de Laos que se vuelve plateada con la luz del sol, convirtiendo al turquesa en el mejor aliado del plata y manteniéndolo en su siempre posición de color curativo para las emociones. Las palmeras a lo lejos te recuerdan que también se puede vivir sobre la arena y te instigan curiosidad sobre lo que habrá más allá de estas sinuosas pasarelas sobre el agua. Habrá que descubrirlo…, no me cabe duda que esta isla atesora sorpresas, pues en Soneva, la fantasia siempre se convierte en realidad.

Las habitaciones parecen flotar sobre la laguna. Sus fachadas son de madera y cristal y desde su interior se confunden las piscinas con el mar. Estirada sobre mi cama puedo abrir el techo para contemplar el cielo por las noches y dormir bajo un manto de estrellas… Soneva siempre quiere que estés en contacto con la naturaleza y cuida todo lo que está a su alcance para ofrecértelo.

Durante nuestras inmersiones he buceado entre mantas rayas y he seguido a una tortuga hasta cansar mis piernas. Parece increíble tener tantos peces juntos delante nuestro, ver tantos colores en este arrecife de coral, sin alcanzar a veces reconocer la superficie a veinte metros bajo el agua por el espeso manto de peces sobre mi cabeza. Un regalo.

Fuera del arrecife esta lleno de delfines y han hecho coincidir la puesta de sol para salir a verlos. Nunca hemos tenido la suerte de encontrárnoslos haciendo buceo por lo que nos ha divertido verlos saltar delante nuestro jugando con la ola que provoca la proa del barco.

Por la noche dejamos las estructuras construidas sobre el agua y nos trasladamos hasta el final de la isla de palmeras para cenar en una preciosa playa de arena blanquísima entre velas y farolillos. La marea está bajísima porque hoy hay luna llena, y atravesando la isla por sus caminitos nos han cruzado enormes cangrejos rojos agitados también por ella.

Al día siguiente recorremos la isla en bicicleta para descubrir su laguna interior y sus preciosas playas después de haber desayunado como ángeles. A cualquier hora la comida es excepcionalmente buena, basada sobretodo en ingredientes saludables, frescos y una cocina con un punto de encuentro entre Asia y Europa. Durante nuestra expedición descubrimos el enorme cine al aire libre, con su pantalla sobre el agua para poder verla desde cómodos sofás, nos bañamos en cada una de las playas de agua cristalina que rodean este retiro de paz y silencio y caminamos hasta un banco de arena atravesando las aguas mas preciosas que jamás hemos visto. El tiempo transcurre lento, y tan intenso como el calor del sol.

Otra cena muy especial durante estos días toma lugar en una estructura circular también sobre el agua y al aire libre, en el que desde el centro se alza el mas potente observatorio astrológico para uso privado en Asia. Alrededor hay mesas donde cenar mientras un astrólogo te acerca a la vida planetaria y te explica todo lo que sucede en el cielo. Tuvimos a Venus delante nuestro más brillante que nunca! …y qué decir de la enorme luna a la que pude fotografiar a través del telescopio!

Y así pasan los días…en un lugar idílico donde el tiempo se para y donde el contacto con la naturaleza y el cuidado de si mismo es lo más importante. Estrellas en el cielo, el sol y la luna, especies marinas, palmeras y agua de mar representan el día a día, arropados de comodidades en las habitaciones y de cuidados a cualquier nivel… Y siempre sin zapatos siguiendo la premisa No news, no shoes.

-tengerenge

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